La nómina es el recibo que justifica tu salario. Aunque cada empresa use un formato distinto, todas comparten la misma estructura: un encabezado, los devengos, las deducciones y el líquido a percibir.
1. El encabezado
Arriba aparecen los datos de la empresa y los tuyos: el grupo de cotización y la categoría profesional, el tipo de contrato, la antigüedad y el periodo que se liquida. Estos datos determinan tus bases mínimas de cotización.
2. Los devengos: lo que ganas
Son todas las cantidades que la empresa te abona, antes de descuentos. Su suma es tu salario bruto del periodo. Se dividen en:
- Percepciones salariales: salario base, complementos, pagas extra prorrateadas, horas extra. Cotizan y tributan.
- Percepciones no salariales: dietas o gastos de locomoción, que compensan un gasto y, dentro de ciertos límites, no cotizan ni tributan.
3. Las deducciones: lo que se descuenta
Es la parte que explica por qué no ingresas todo el bruto. Hay dos grandes bloques:
- Las cotizaciones a la Seguridad Social a tu cargo (en torno al 6,5%). Lo detallamos en la guía de cotizaciones.
- La retención de IRPF, el anticipo de tu impuesto sobre la renta. Lo explicamos en cómo se calcula el IRPF.
4. El líquido a percibir
Devengos menos deducciones: es el sueldo neto que se ingresa en tu cuenta. Es la cifra que de verdad importa cada mes.
Las bases de cotización al pie
Abajo suele figurar la determinación de las bases: la base de contingencias comunes, la de contingencias profesionales y la base sujeta a IRPF. Son los importes sobre los que se han calculado los porcentajes anteriores, útiles para comprobar que todo cuadra.
Para reconstruir el camino del bruto al neto con tus propios números, prueba la calculadora de sueldo neto.
Fuente: estructura del recibo de salarios (modelo oficial de nómina). Datos del ejercicio 2026. Última actualización: 27 de junio de 2026.